Münchausen en el trabajo, cómo detectarlo y evitarlo


No es muy frecuente, pero puede ser muy perjudicial para la productividad de la empresa. Las organizaciones albergan en ocasiones personas que hacen todo lo que está en su mano para aparecer como salvadores de esta. En realidad, provocan aquellos incendios que se enorgullecen de apagar. Este es el famoso síndrome de Münchausen en el trabajo.


¿Por qué se conoce este trastorno como Síndrome de Münchausen en el Trabajo?

El barón de Münchausen fue un noble alemán del siglo XVIII que participó en diferentes batallas. A la vuelta de éstas, narraba hechos tan insólitos como que había viajado a la luna o que viajaba a lomos de una bala de cañón. Este personaje inspiró a Rudolf Erich Raspe para crear al protagonista de un clásico de la literatura infantil, «Las aventuras del barón de Münchausen», un personaje fanfarrón que conseguía la admiración de todo aquel que le escuchaba.

Este personaje dio nombre, a su vez, a un tipo de trastorno, el trastorno facticio o síndrome de Münchausen, que consiste en simular una enfermedad para conseguir atención.


El estudio de los comportamientos dentro de las empresas

Para algunos investigadores que estudian las dinámicas que se producen en la empresa, existen personas que adoptan un comportamiento patológico equiparable en el seno de las organizaciones. Son personas, normalmente en los puestos medios, que están consideradas como salvadores de la empresa. En realidad, lo que hacen estos empleados, es provocar conflictos para después resolverlos y, así, tratar de aumentar su reputación. La verdad, más tarde se descubre, es que esos conflictos no se producirían sin su intervención y, por tanto, nadie tendría que arreglarlos.

En un artículo publicado en la Harvard Business Review en noviembre de 2007, el profesor de la Robinson College of Business at Georgia State University, Nate Bennett, acuña el término MAW (Munchausen At Work, Munchausen en el trabajo) para definir este tipo de comportamientos en sus análisis sobre el rendimiento en el trabajo.

Asegura que muchos gerentes se encuentran con este tipo de mandos que provocan problemas para después solventarlos. El resultado es la pérdida de recursos y de tiempo, además de crear un mal ambiente y una baja productividad.

Una de las estrategias que se encontró durante su estudio fue un empleado que conseguía solucionar pequeños problemas relacionados con las agencias de viajes. Los elogios por su gestión eran constantes. Más tarde se descubrió que esos problemas con la agencia nunca habían ocurrido.


¿Cómo detectar el Síndrome de Münchausen en el Trabajo?

La detección es difícil, pero se puede orientar hacia la identificación de estos comportamientos, respondiendo a una serie de preguntas cuando se sospecha que alguien pudiera tener un comportamiento similar:

¿Suele protagonizar la resolución de conflictos o problemas con frecuencia?
¿Rechaza ayuda para resolverlos?
¿Evita analizar el problema a fondo junto con la dirección desviando hacia otro tema?
¿Las personas de su equipo no identifican los mismos problemas o la gravedad de estos?
¿Se resuelven los problemas fácilmente cuando esa persona no está por medio?


Responder afirmativamente pondrá sobre la pista de un empleado con Síndrome de Münchausen en el trabajo. Neutralizarlo pasará por limitar las oportunidades para que intervenga, además de las felicitaciones y recompensas.


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